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La Coctelera

N.I.B.

Esta es quizá la última vez

5 Marzo 2006

Un sueño no más

Una noche más y el sueño vuelve a repetirse; tan esperanzador, tan acogedor, con el sabor delicioso de los primeros dias de primavera, pero a la vez tan fatalmente dislocado.

Son las diez de la mañana de Dios sabrá que día, me enecuentro en una habitación,cuyas medidas nunca logro precisar, a momentos me parece que se extendiera por kilometros, y a momentos se estrecha hasta casi asfixiarme. Aquí dentro todo es tan blanco que deslumbra, la entrada del sol hace que deba entrecerrar los ojos para que no me duelan. No se distingue ningun punto de entrada, solo una gran ventana de la que penden unas cortinas blancas que se distinguen apenas de la pared. Mi vista permanece fija en lo que hasta pocos segundos era mi lecho, un mullido almohadon blanco que se encuentra sobre el suelo, no hay cama. Aquí dentro lo único que brinda algo de colorido (sin tener en cuenta mi semidesnudo cuerpo), es la ventana, o mejor dicho el paisaje que se ve a travez de ella; a cualquier persona le parecería hermoso, a mí también me lo parece, no sólo eso, con solo contemplar la perfecta armonía en la combinación de colores del medio, puede llevarte a alcanzar un nivel de paz interior extremo; el celeste profundo del cielo, la hierba del prado es de un verde perfecto, salpicado por varios tonos de rojo de las desperdigadas amapolas, y el toque mágico de ciruelo en flor. No me hace falta verlo para describirlo, he quedado hipnotizado con él tantas veces que guardo cada detalle en mi memoria. Pero también he visto en él el horrible rostro de la locura, y es por eso que aunque el deseo de contemplar el paisaje se me hace casi incontrolable; aterrorizado como un niño, no puedo girar la vista y enfrentarme a él. Sé que bastaría solo con un pequeño vistazo para quedar encantado por la imagen de la ventana, que abraza los sentimientos con tal dulzura que libera la mente y la envía al ozono; y cuando crees haber pasado a otro plano, aparece él, de pronto, de la nada, surge y ahoga tu mente en un océano de terror. Envuelto en una túnica de un gris sucio, parado ahí, como suspendido en el aire, con el cuerpo inmóvil, las deformes manos de dedos retorcidos extendidas hacia adelante, intentando aferrarse a la nada sin alcanzar nunca nada, la boca negra abierta con un grito ahogado babeando sobre un costado, la mirada vacía, ausente, como suplicante. Totalmente fuera del contexto que ofrece al maravilloso paisaje sobresale esta figura, representacion de todos mis miedos, angustias; la muestra del fracaso de una creación que se presentaba perfecta. Intentar huir es en vano, mis descalzos pies parecen clavados al blanco suelo de la cada vez más blanca habitación.
De pronto capto tu presencia, es como una tibia brisa en un frío dia de invierno, siento como mis músculos vuelven a relajarse, tus brazos me envuelven desde atras, mi piel se estremece al percibir el calido roce de tu piel, tu pecho desnudo se aprieta en mi espalda y todas las malas sensaciones desaparecen, vuelvo a sentirme fuerte; la imagen frente a mí no desaparece, pero ha perdido importancia, ya no puede alcanzarme.

Me despierto sobresaltado, el sol me enceguese por unos segundos, el primer pensamiento que tengo tiene que ver con tu ausencia y hecho de menos tu piel, la música de tu risa, el fuego de tus besos, la paz de tu mirada. Miro a mi alrededor, me descubro en medio de un prado verde salpicado de amapolas, comienso a levantarme del duro suelo que fué mi lecho bajo un ciruelo en flor, no muy lejos de allí puedo ver una pequeña construcción blanca con solo una ventana a traves de ella puedo distinguir dos figuras abrazadas, extiendo mis manos intentando separarlos, pero no puedo alcanzarlos, ahogo un grito y permanezco inmóvil, vacío, suplicante.

Pablo, 3 de Marzo de 2006

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Llegué acá intentando encontrar una forma de hacer que un montón de ideas, que completamente desordenadas, pugnan por salir de mi cabeza. Por ahora siguen ahí, amontonadas y a los gritos delante de un pequeño punto de luz y razón. A ver qué resulta...

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